LA SALUD MENTAL PROBLEMA COMÙN EN LAS GRANDES
URBES
Vivir
en una gran ciudad aumenta las posibilidades de sufrir ansiedad, depresión o
esquizofrenia
La densidad de la población, el ruido, los largos
desplazamientos, la falta de espacios verdes, la contaminación son las causas
principales de las enfermedades que causan dentro de los seres humanos.
Las grandes urbes tienen sus ventajas, pero también sus
inconvenientes. Vivir en una ciudad aumenta en un 21% la probabilidad de
padecer un trastorno de ansiedad, según un estudio reciente, además de ser un
factor de riesgo de sufrir depresión o esquizofrenia. Este artículo explica que
numerosas investigaciones señalan que las personas que residen en una urbe tienen más riesgo de sufrir
problemas psicológicos como depresión o ansiedad.
Según Jens Pruessner, investigador en
el Instituto Universitario de Salud
Mental Douglas de Montreal (Canadá), vivir en una urbe aumenta
en un 21% la probabilidad de sufrir un trastorno de ansiedad. Desde hace años se sabe que
también incrementa el riesgo de padecer depresión o esquizofrenia.
El estrés parece ser
el gran responsable de que la salud mental de las personas que residen en una
ciudad sea, en general, algo peor que la de las personas que habitan en zonas
rurales.
La solución para tener un
menor riesgo de sufrir un problema mental no pasa, necesariamente, por irse a
vivir al campo. Por un lado, sería necesario mejorar las condiciones de muchas ciudades. Como aconseja la
OMS, habría que "promover una planificación
urbana que propicie los hábitos
saludables y la seguridad. Mejorar las condiciones de
vida en las ciudades, en particular mediante el acceso a viviendas y sistemas de saneamiento adecuados para todos.
Y asegurar que la infraestructura sea accesible a las personas mayores".
Además, es fundamental que haya más zonas verdes y que, sobre
todo, los ciudadanos acudan a ellas a pasear, hacer deporte, compartir tiempo
de ocio con otras personas... Según un grupo de investigadores de la
Universidad de Exeter (Reino Unido), los espacios verdes ayudan a rebajar el
nivel de estrés que conlleva vivir en una urbe. Estos científicos estudiaron la
salud psicológica de más de 10.000 personas y llegaron a la conclusión de que
las que habitan cerca de áreas verdes están más satisfechas con su vida y
sufren menos psicológicamente.
Investigadores de la Universidad
Autónoma de Madrid aseguran que estar en contacto con la naturaleza ayuda a rebajar el nivel de tensión
en los niños.
Por eso, los expertos recomiendan practicar ejercicio al aire libre en las
zonas verdes de las ciudades, salir fuera de la urbe con frecuencia para estar
en contacto con
la naturaleza, fortalecer los vínculos sociales y descansar lo
suficiente para minimizar el riesgo de sufrir un problema psicológico por culpa
del estrés urbano.

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