jueves, 16 de enero de 2014

  
LA SALUD MENTAL PROBLEMA COMÙN EN LAS GRANDES URBES
Vivir en una gran ciudad aumenta las posibilidades de sufrir ansiedad, depresión o esquizofrenia
La densidad de la población, el ruido, los largos desplazamientos, la falta de espacios verdes, la contaminación son las causas principales de las enfermedades que causan dentro de los seres humanos.
Las grandes urbes tienen sus ventajas, pero también sus inconvenientes. Vivir en una ciudad aumenta en un 21% la probabilidad de padecer un trastorno de ansiedad, según un estudio reciente, además de ser un factor de riesgo de sufrir depresión o esquizofrenia. Este artículo explica que numerosas investigaciones señalan que las personas que residen en una urbe tienen más riesgo de sufrir problemas psicológicos como depresión o ansiedad.
Según Jens Pruessner, investigador en el Instituto Universitario de Salud Mental Douglas de Montreal (Canadá), vivir en una urbe aumenta en un 21% la probabilidad de sufrir un trastorno de ansiedad. Desde hace años se sabe que también incrementa el riesgo de padecer depresión o esquizofrenia. El estrés parece ser el gran responsable de que la salud mental de las personas que residen en una ciudad sea, en general, algo peor que la de las personas que habitan en zonas rurales.
La solución para tener un menor riesgo de sufrir un problema mental no pasa, necesariamente, por irse a vivir al campo. Por un lado, sería necesario mejorar las condiciones de muchas ciudades. Como aconseja la OMS, habría que "promover una planificación urbana que propicie los hábitos saludables y la seguridad. Mejorar las condiciones de vida en las ciudades, en particular mediante el acceso a viviendas y sistemas de saneamiento adecuados para todos. Y asegurar que la infraestructura sea accesible a las personas mayores".
Además, es fundamental que haya más zonas verdes y que, sobre todo, los ciudadanos acudan a ellas a pasear, hacer deporte, compartir tiempo de ocio con otras personas... Según un grupo de investigadores de la Universidad de Exeter (Reino Unido), los espacios verdes ayudan a rebajar el nivel de estrés que conlleva vivir en una urbe. Estos científicos estudiaron la salud psicológica de más de 10.000 personas y llegaron a la conclusión de que las que habitan cerca de áreas verdes están más satisfechas con su vida y sufren menos psicológicamente.
Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid aseguran que estar en contacto con la naturaleza ayuda a rebajar el nivel de tensión en los niños. Por eso, los expertos recomiendan practicar ejercicio al aire libre en las zonas verdes de las ciudades, salir fuera de la urbe con frecuencia para estar en contacto con la naturaleza, fortalecer los vínculos sociales y descansar lo suficiente para minimizar el riesgo de sufrir un problema psicológico por culpa del estrés urbano.

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